
¿Cuánto vale proteger la fruta? La pregunta admite respuesta cuantitativa, y Postha encargó a GfK que la calculara. El resultado: por cada euro invertido en protección postcosecha, la citricultura española recupera diez. Estas son las cifras, y el método que hay detrás.
Durante el mes de mayo de 2025, GfK —compañía integrada en NIQ (NielsenIQ) y una de las principales del mundo en estudios de mercado— realizó un trabajo para Postha con tres objetivos:
- Determinar el valor económico de la protección en la postcosecha de los cítricos españoles, estudio contenido en este artículo.
- Estudiar algunos hábitos de consumo relevantes en España, para tener una visión cuantitativa sobre aspectos que pueden influir en la demanda de cítricos, que trataremos en artículos posteriores.
- Profundizar en las necesidades y expectativas de algunos representantes de la cadena de suministro de cítricos, lo que asimismo trataremos en artículos posteriores a este.
¿Qué pasaría si no protegiéramos los cítricos en postcosecha? ¿Qué repercusión económica tendría la «no protección» de los cítricos en postcosecha? Estas son dos grandes preguntas que toda industria debería hacerse, porque son el primer paso para determinar el valor que la industria de protección en postcosecha añade a la sociedad: la riqueza que genera para otros —sus clientes, distribuidores y consumidores— gracias al desempeño de sus productos y servicios.
Todos podemos ver que, si no protegiéramos los cítricos, incurriríamos en pérdidas, al menos, por las siguientes causas y procesos:
Pérdida de peso
Los cítricos, una vez recolectados, siguen siendo órganos vegetales, solo que ahora no tienen al árbol que les suministra el sustento necesario. Evolucionan «respirando», tomando O₂ del aire y desprendiendo CO₂, y deshidratándose. Esta pérdida de H₂O hace que el fruto pierda peso. Un estudio realizado por el IVIA para Postha determinó cuantitativamente esta pérdida. Cuanto mayor sea el tiempo y la temperatura de tránsito hasta el consumo, más relevante es esta pérdida (1).
Podrido
Los cítricos necesitan protección frente a los ataques de hongos, ya que tienen una gran tendencia a pudrir. Sin buen control del podrido, los integrantes de la cadena de suministro tienen que eliminar los frutos podridos cuando los detecten, antes de que estos lleguen al consumidor, ya que obviamente el consumidor los rechazará. Esto implica no solo un lucro cesante por no vender el fruto, sino un daño a la imagen de marca, que como sabemos es un factor determinante de las ventas futuras. Hay estudios que han cuantificado las pérdidas al podrido cuando los frutos no se protegen, o no se protegen adecuadamente.
Pérdida de frescura y atractivo
Con el paso del tiempo, el aspecto del cítrico no protegido se deteriora: el fruto pierde consistencia, la turgencia que indica fortaleza y frescura se reduce, incluso se ablanda, y, empezando alrededor del cáliz, se inician los síntomas de envejecimiento. En una situación excedentaria como la que vivimos en el mundo occidental, el consumidor, al poder elegir, elige lo más atractivo, lo que le indica que está haciendo una buena compra, que ciertamente no es un fruto envejecido y de mal aspecto. A no ser que el supermercado, o tienda, le ofrezca un descuento muy atractivo, los consumidores dejarán estos frutos en los lineales.
¿Cómo de atractivo tiene que ser este descuento para que estos frutos se vendan? El estudio de GfK ha dado una respuesta a esta pregunta: como media, un 21,3 % de descuento.
Qué dicen las cifras
La Figura 1 resume el valor obtenido por cada uno de estos tres conceptos: 214 millones de euros al evitar el podrido, que aumentan a 228 millones de euros al añadir la pérdida de peso, y que suben hasta los 640 millones de euros al considerar la pérdida de frescura y atractivo del cítrico sin proteger. Cifras que producen algo de vértigo.
Conviene detenerse en la lectura de estos datos, porque son acumulativos y no independientes: cada cifra incorpora la anterior. Y el salto más relevante no está donde cabría esperar. Evitar el podrido —el riesgo más visible, y el primero que viene a la cabeza— aporta 214 millones. Añadir el control de la pérdida de peso suma 14 millones más. Pero incorporar la pérdida de frescura y atractivo comercial añade 412 millones adicionales: casi dos terceras partes del valor total.
Dicho de otro modo: lo que más valor destruye no es la fruta que se pudre, sino la fruta que, estando sana, deja de resultar atractiva y termina vendiéndose con descuento, o no vendiéndose.
Figura 1. Valor económico acumulado de la protección postcosecha del cítrico español (millones de euros). Las tres cifras no son valores independientes: cada una incorpora la anterior. Evitar el podrido aporta 214 M€. Al sumar la pérdida de peso, el acumulado asciende a 228 M€ (+14 M€). Al incorporar la pérdida de frescura y atractivo comercial, el acumulado alcanza los 640 M€ (+412 M€). Fuente: estudio GfK para Postha, mayo de 2025.
El coste de proteger
El coste de la protección del cítrico es variable en función de los productos que se utilicen, que a su vez dependerán de los destinos y de otras variables comerciales. Durante la campaña, las condiciones ambientales, el estado de la fruta y el destino comercial son variables a considerar a la hora de determinar qué tipo de protección es necesaria para presentar al consumidor un fruto sano, atractivo y con todas sus magníficas propiedades intactas. Según la protección elegida, así será su coste.
Nos situaremos en el lado de la generosidad si afirmamos que, como media a lo largo de una campaña, el coste de proteger el fruto cítrico no superará los 12 euros por tonelada. Los cítricos españoles destinados a comercialización en fresco rondan los 5 millones de toneladas —la producción total se sitúa entre 5,4 y 5,8 millones según campaña, y entre un 15 % y un 20 % se deriva a la industria de transformación—, de modo que el coste de esta protección no superará los 60 millones de euros.
De ahí el título de este artículo: por cada euro invertido en la protección de cítricos, esta industria de protección en postcosecha, vital para que la cadena de suministro funcione eficazmente, devuelve 10 euros.
10 x 1. Este es el valor que las empresas asociadas en Postha dan a la sociedad cuando de cítricos españoles se trata. Parece un buen trato, ¿no crees?
Referencias
- Pérez-Gago, M. B., Palou, L. y Ladaria, C. (2024). Beneficios de los recubrimientos poscosecha en frutos cítricos. Actual Poscosecha 1, 13-23.
Este artículo fue publicado originalmente en Valencia Fruits.
